Social Sciences Spain , Valladolid, Wednesday, July 22 of 2009, 16:38

La falsa conspiración lunar

Valladolid acoge la presentación de un libro que desmonta las diversas teorías surgidas desde 1969 que ponen en duda la llegada del hombre a la Luna

Cristina G. Pedraz/DICYT Desde que Amstrong y Aldrin fueran los primeros hombres en pisar la Luna el 20 de julio de 1969, las leyendas relacionadas con que ese hecho fue un montaje no han dejado de producirse, alentadas desde hace unos años por la facilidad de circulación de bulos en internet e incluso por documentales retransmitidos en televisión. El físico Eugenio Fernández Aguilar, profesor de secundaria en Rota (Cádiz), ha presentado hoy en el Museo de la Ciencia de Valladolid el libro La conspiración lunar, ¡vaya timo!, que desmonta todas estas teorías con argumentos sólidos basados en la lógica y en la ciencia.

 

A juicio del autor, el inicio de estas hipótesis puede datarse en 1974, cuando Bill Kaysing, un ex trabajador de una de las empresas relacionadas con el proyecto Apolo, escribió un “panfleto” titulado Nunca fuimos a la Luna. Este ideólogo, quien abandonó el proyecto seis años antes del viaje a la Luna, argumentó que la bandera que clavaron los astronautas en la superficie lunar se movía con el viento, lo que era imposible al carecer este satélite de atmósfera. En este sentido, Eugenio Fernández apunta que en las fotografías tomadas de la bandera se observa que los estadounidenses “colocaron un palo en la parte superior para que la tela no cayese”, una tela “especial” y “con forma” que pretendía causar sensación de movimiento, en lo que era un gesto esencial en la carrera espacial.

 

Otra de las teorías más extendidas se basa en que en las fotografías tomadas por los astronautas no aparecen estrellas, cuando en el espacio deberían captarse miles. En relación a esta hipótesis el autor propone una demostración empírica. “Para que en una foto salgan estrellas el tiempo de exposición debe ser elevado, de 60 segundos como mínimo, y la abertura grande, porque la luz que desprenden las estrellas es débil”, ha señalado, al tiempo que ha animado a los presentes a realizar el experimento similar con sus cámaras fotográficas.

 

En la misma línea, la creencia de que en la Luna las sombras deben ser paralelas, algo que no se observa en las fotos, también se ha propagado entre la población. “Dos sombras que son paralelas en tres dimensiones convergen en un punto de fuga al pasar la imagen a dos dimensiones. Es un efecto óptico debido a la perspectiva”, añade el físico.

 

Eugenio Fernández desmonta en el libro hasta 50 teorías y además analiza algunos conceptos erróneos sobre las misiones Apolo, como la creencia de que el hombre sólo ha viajado una vez hasta la Luna. “Muchas veces me he encontrado con la pregunta de que por qué si el hombre ha llegado a la Luna, sólo lo ha hecho una vez. Se ha llegado hasta la superficie lunar seis veces y un total de doce hombres la han pisado”, recuerda. En la misma línea explica que, tras ganar la carrera espacial a la antigua Unión Soviética y mostrar su supremacía, el Gobierno de Estados Unidos deja de tener a la Luna como objetivo. “Había más motivos políticos que científicos”, advierte el físico, quien señala que tras el accidente del Apolo 13 el presupuesto para estas misiones descendió. No obstante, hasta 400.000 personas trabajaron en las diversas misiones Apolo.


Piedra característica

 

Por otro lado el autor argumenta que, si el hombre no hubiera llegado a la Luna, no se hubieran podido obtener los cerca de 400 kilogramos de rocas y polvo lunar con que se cuenta en la actualidad. “Una sonda sólo recoge miligramos, no 400 kilos, y además la roca lunar tiene una serie de características específicas. Cuenta con microcráteres, ya que al no haber atmósfera los micrometeoritos pueden entrar directamente a la superficie lunar y chocar contra la roca. Se generan microcráteres tan pequeños que sólo se pueden observar con microscopio y eso en la Tierra es imposible que ocurra”, subraya.

 

La conspiración lunar, ¡vaya timo!, es uno de los libro de la colección ¡Vaya timo!, editada por Laetoeli en colaboración con la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico y dirigida por el astrofísico y divulgador científico Javier Armentia, quien ha asegurado en Valladolid que muchas veces el público “se encuentra con una serie de teorías que se presentan a menudo sin un análisis crítico”. La colección pretende separar la ciencia y la pseudociencia difundida por astrólogos, homeópatas, tarotistas, curanderos o creacionistas.