Nutrition Spain , Valladolid, Wednesday, February 15 of 2012, 14:11

La primera instalación de biomasa del Ayuntamiento evitará la emisión de 48 toneladas de CO2

Las 40 toneladas de pellets que consume procederán de los pinares de Valladolid, lo que contribuirá además a la limpieza de los bosques

CGP/DICYT El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, y el concejal de Desarrollo Sostenible, Jesús Enríquez, han visitado hoy la sede de esta Concejalía, la Casa del Barco, donde se está llevando a cabo una experiencia pionera en la utilización de biomasa para abastecer de agua caliente y calefacción a las instalaciones municipales. Las dos calderas instaladas el pasado otoño han permitido evitar la emisión de 48 toneladas de CO2 a la atmósfera y, además, como ha detallado en declaraciones recogidas por DiCYT el alcalde, ha contribuido “a la limpieza de los pinares” vallisoletanos.

 

Además del ahorro económico para el Consistorio, de unos 4.000 euros al año, la nueva instalación tiene en cuenta criterios medio ambientales. La sustitución de las antiguas calderas, de casi 20 años, por las nuevas de biomasa de 200 kilovatios, permite que las emisiones de CO2 sean “cero”, frente a las 48 toneladas que vertían a la atmósfera las antiguas. Asimismo, ha detallado el regidor, el combustible que se está utilizando para abastecerlas son “pellets autóctonos de buena calidad”, obtenidos de los pinares vallisoletanos, de manera que la ventaja medioambiental es doble, ya que la instalación también contribuye a la limpieza de los pinares para evitar incendios.

 

El alcalde ha incidido en el escaso residuo que produce la instalación, una ceniza que además se empleará en los jardines municipales. Por otro lado, ha avanzado que el Ayuntamiento está estudiando la posibilidad de extender este proyecto al colegio de Puente Duero.

 

Funcionamiento

 

La caldera recibe los pellets de un silo de biomasa instalado junto a las calderas, con capacidad para treinta metros cúbicos (unas 20 toneladas de pellets). Con este volumen es posible abastecer la caldera durante un plazo de dos o tres meses, según las temperaturas, ya que la previsión de consumo durante la temporada de otoño e invierno se sitúa en unas cuarenta toneladas.

 

La instalación se completa con dos grupos de elevación de temperatura de retorno, limpieza y extracción de cenizas, sistema automático de alimentación, control de combustión por sonda lambda y dos acumuladores con un total de 3.000 litros.

 

Con todo ello, el coste medio anual estimado de la instalación se sitúa en 14.000 euros, frente a los 18.000 euros que suponía de gasto la anterior caldera de gas natural, lo que supondrá un ahorro en los quince años de vigencia del contrato de 60.000 euros.