Manuel Castanedo pide "prudencia" en las investigaciones con células madre
BGA/DICYT El Instituto Universitario de Oftamobiología Aplicada (IOBA) acogió esta tarde un seminario bajo el título La regulación ética en la investigación, que ha corrido a cargo de Manuel Castanedo Allende, cirujano torácico, magíster de ética y presidente durante siete años del Comité de Ética en Investigación Clínica del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.
El profesor Castanedo explicó durante una hora los tratamientos básicos y consideraciones fundamentales de la ética en la investigación con humanos, explicando las directrices que deben limitar la acción de los profesionales.
En este sentido, Castanedo señaló a DICYT que los aspectos referentes a la investigación con células madre son muy complejos, e indicó que “hay que tratarlos con mucha prudencia, puesto que aún no sabemos las consecuencias que pueden llegar a tener en el futuro las prácticas que nosotros autoricemos ahora”.
El ponente resaltó, en la misma línea, que debe ser la propia sociedad “la que marque los parámetros éticos” con sus demandas y necesidades. Asegura que los casos que se están presentando en la actualidad, como el de las parejas que reclaman el derecho a elegir el embrión del que será su futuro hijo, para que sea compatible con un hijo que ya tienen, pero que está enfermo y necesita un donante compatible, deben ser tratados con mucha cautela para evitar “la instrumentalización del ser humano a través de su selección”.
El experto señala igualmente que España se encuentra en un buen lugar en cuanto al control ético de las investigaciones e indica que, en este sentido, juegan un gran papel los comités éticos de investigación clínica que existen en los hospitales y que están formados por investigadores, científicos, bioéticos, letrados y personal ajeno a los centros que representa a la sociedad.
La investigación con humanos en España se rige por tres conceptos básicos: el respeto al individuo y a su derecho a estar informado; el respeto a la justicia; y el respeto a la beneficiencia. Son los mismos derechos que rigen en casi todo el mundo desde hace 30 años y que han sido recogidos por la legislación vigente y por la Declaración de Oviedo.