“Darwin es el padre de toda la biología actual, como Newton es el padre de toda la física”
CGP/DICYT El origen y la transformación de las especies ha sido de nuevo el eje central de una actividad organizada por la Universidad de Valladolid. Carlos José Castrodeza, doctor de la Universidad Complutense de Madrid y experto en Filosofía de la Ciencia, ha aprovechado el 200 aniversario del nacimiento de Charles Darwin y el 150 cumpleaños de la publicación de El origen de las especies para abordar en la Facultad de Filosofía y Letras para abordar el pensamiento filosófico del naturalista, a quien califica de “padre de toda la biología actual, como Newton es el padre de toda la física”.
En declaraciones a DiCYT, ha recordado que occidente ha tenido a lo largo de la historia el problema “de las dos culturas”, o lo que es lo mismo, “de lo que es ciencia y de lo que no es”. En este sentido, es importante conocer lo que Darwin entendía por ciencia. “Él pensaba que había que tener una teoría y a partir de esa teoría contemplar todos los hechos posibles”, asegura el experto, quien considera que el problema que tuvo el naturalista fue “que sus coetáneos no tenían esa misma filosofía de la ciencia”.
Junto con la teoría de la selección natural, éste es uno de los principales aspectos que ha tratado durante su intervención. En relación con la primera, ha asegurado que en la actualidad “lo abarca absolutamente todo”, ya que además de seres humanos el hombre “es un ser vivo y comparte con los demás seres estrategias de supervivencia o motivaciones móviles”, por ejemplo. A su juicio, incluso la ciencia, la filosofía y las creencias religiosas “tienen dimensiones biológicas muy determinadas”. “Darwin es el que abrió el camino. No llegó muy lejos, esa es la verdad, pero en abrir el paso se encuentra muchas veces lo más importante”, puntualiza.
En cuanto a la evolución que, a su vez, ha experimentado la teoría evolucionista de Darwin desde que se postuló, hace ahora 150 años, Carlos José Castrodeza apunta que ha sido muy grande. “En tiempos de Darwin, cuando la propuso, su teoría fue un fracaso absoluto porque no la pudo demostrar científicamente. Él tenía la idea de que era verdad, pero enfrente había matemáticos, naturalistas o físicos, por no hablar de los teólogos claro”, precisa. De este modo, a la muerte de Darwin “prácticamente se olvidó su teoría”, que resurgió unos 30 años después “muy transformada”.
La teoría sintética y el gen egoísta
En ese momento intervino la genética mendeliana, que en interacción con el darwinismo, “dio lugar a lo que se denomina la teoría sintética”. Los nuevos descubrimientos en genética propusieron que la teoría de la evolución se asentaba en determinados mecanismos como la selección natural, las mutaciones en la estructura genética de los organismos, la deriva genética a lo largo e varias generaciones y el proceso por el cual las poblaciones se vuelven genéticamente homogéneas.
En la misma línea, incide el experto, vino la teoría del “gen egoísta”, “un paso muy importante en la evolución de la teoría de Darwin”, ya para el dehnominado “padre de la biología” la unidad sobre la que actuaba la selección natural eran los individuos, mientras que en la actualidad se considera al gen como la unidad de selección”. Ésta teoría fue lanzada por Richard Dawkins en 1976, a través de su obra divulgativa El Gen Egoísta: las bases biológicas de nuestra conducta.