Health Spain , Sevilla, Friday, June 08 of 2012, 19:17

Demuestran la existencia de cambios a largo plazo en la corteza del cerebelo en animales despiertos

El estudio conjunto de la universidades Pablo de Olavide y Libre de Bruselas aparece publicado en la edición de mayo de la revista 'PLoS One'

UPO/DICYT Un estudio conjunto de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla, y de la Universidad Libre de Bruselas demuestra por primera vez en animales despiertos la existencia de cambios a largo plazo en la corteza del cerebelo. Los resultados de este trabajo, obtenidos mediante un novedoso protocolo experimental, aparecen publicados en la edición de mayo de PLoS One, revista científica líder en el ámbito de la Biología. Este trabajo viene a arrojar luz sobre la relación entre la organización neuronal del cerebelo y el aprendizaje motor, permitiendo obtener un nuevo punto de vista en patologías ligadas al trastorno del movimiento como el síndrome de Angelman. 

 

La depresión sináptica a largo plazo, también denominada “LTD” (del inglés long-term depression), consiste en una reducción de la eficacia sináptica (de comunicación y estímulo entre neuronas) que, inducida por ciertos impulsos, puede perdurar durante horas e incluso días. En los años 80, algunos investigadores describieron este fenómeno entre diferentes tipos de neuronas de la corteza del cerebelo, una estructura relacionada con la coordinación de los movimientos y el aprendizaje motor.

 

Desde entonces una gran parte de la comunidad científica considera que la depresión sináptica a largo plazo es uno de los principales mecanismos asociados al aprendizaje de tareas motoras. Este fenómeno podría explicar como la repetición de ciertas tareas motoras induce cambios en el cerebelo y como estos cambios son almacenados en el mismo.

 

Para Javier Márquez Ruiz, científico de la Pablo de Olavide y coautor del estudio, “el descubrimiento de la LTD ha sido clave para comprender la organización del cerebelo, así como su relación con el movimiento y el aprendizaje motor”. No obstante, a pesar de su importancia y del gran número de trabajos publicados durante las últimas tres décadas, “hasta ahora no se había demostrado su existencia en animales despiertos, poniendo en duda su verdadero valor funcional”, señala el investigador.

 

En su estudio, Javier Márquez y Guy Cheron, investigador de la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), han demostrado cómo se producen estos cambios en la corteza del cerebelo de ratones despiertos. Para ello han desarrollado un protocolo experimental basado en la estimulación sensorial repetitiva. Actualmente, estos investigadores han comenzado a aplicar este nuevo protocolo experimental en diversos modelos animales modificados genéticamente, los cuales permiten reproducir patologías humanas.

 

De este modo, se espera que los resultados obtenidos en estos animales permitan en el futuro establecer una relación entre las posibles alteraciones en los cambios a largo plazo en el cerebelo y los trastornos del movimiento observados en patologías como la ataxia cerebelosa, con alteraciones en los movimientos automáticos o en el equilibro, o el síndrome de Angelman, enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza, entre otros factores, por presentar escasas coordinación motriz.