Las provincias de Soria, Segovia y Burgos albergan más de un tercio de la población europea de alondra ricotí
AVPR/DICYT Castilla y León se ha convertido en uno de los últimos refugios europeos con los que cuenta un pequeño ave conocido popularmente como alondra ricotí. Este pájaro, cuyo tamaño ronda los 18 centímetros y obedece al nombre científico de Chersophilus duponti, cuenta con una población en toda Europa cercana a los 13.000 individuos. Estos ejemplares se asientan íntegramente en España, y más de un tercio se encuentran repartidos entre las provincias castellanoleonesas de Soria, Segovia y Burgos.
Su paulatina desaparición de las estepas europeas, incluyendo las españolas, ha motivado que su nombre aparezca como destacado en el Libro Rojo de la Aves, y más recientemente su elección como ave del año 2006. Según apunta la Sociedad Española de Ornitología, quien ha coordinado la votación popular realizada a través de la Red que ha culminado con la elección de este ave como la más emblemática del presente año, la principal amenaza de la alondra ricotí está ligada "al cambio de los usos del suelo en las zonas de vegetación esteparia donde habita, particularmente la roturación para cultivos de regadío, la reforestación o la construcción de infraestructuras como parques eólicos o carreteras".
Según Vicente Garza y Francisco Suárez, ornitólogos y colaboradores de SEO/Birdlife "la alondra ricotí es un ave muy terrestre y arisca, con pico largo, fino y recurvado y tonos pardo rojizos. Se trata de un ave completamente ligada a aquellas estepas que conservan matorral de bajo porte, de entre 20 y 40 centímetros de altura. El otro factor que resulta determinante a la hora de identificar su hábitat es el relieve, ya que únicamente se encuentra en las zonas llanas y con pendientes poco acusadas, quedando así muy restringidos los medios potencialmente adecuados para esta especie".
El paraíso en la estepa soriana
En este contexto cobran especial importancia para la supervivencia de la alondra ricotí parajes sorianos como el Páramo de Layna o las estepas de Tiermes. Sólo en la provincia de Soria se localizaron durante el último recuento unos 500 ejemplares de esta especie, convirtiéndose la provincia en punto de referencia para naturalistas y ornitólogos interesados en el estudio del Chersophilus duponti. Además de Soria, también es posible encontrar pequeños grupos de población de alondra ricotí en los páramos burgaleses y en el enclave segoviano de las Hoces del Riaza.
La otra subpoblación importante se sitúa en el Valle del Ebro, principalmente en Zaragoza y Navarra, pero con una población menor (28% del total). Estas zonas se encuentran a menor altitud y tienen una vegetación muy diferente a la de los páramos del Sistema Ibérico, lo que las hacen menos apetecibles para dicha especie.