Ciencia Guatemala , Quetzaltenango, Martes, 06 de octubre de 2009 a las 13:43

Disección de un terremoto

Un equipo científico ha analizado, aplicando una nueva metodología, los procesos físicos asociados a la erupción del volcán Santiaguito

AMR/OEI-AECID/DICYT Un equipo de investigadores ha presentado un nuevo enfoque integrado para discernir los procesos físicos que se producen cuando erupciona el volcán Santiaguito, situado en el departamento guatemalteco de Quetzaltenango. En este volcán concurren una serie de circunstancias particulares: la explosión y efusión de lava habituales en cualquier otro cráter viene acompañada de un proceso sísmico. El objetivo de los científicos es conocer los procesos físicos que se producen en la efusión, el momento de la salida del magma.

 

Las erupciones del Santiaguito, una importante atracción turística en el interior de Guatemala, son tan constantes que han impedido la medición de la altura del volcán desde su formación, a comienzos del siglo XX. Las fuentes que dan lugar al terremoto asociado con las erupciones del volcán son complejas, según indica una investigación estadounidense publicada en Geophysical Research Letters. La fractura de la roca, el flujo de lava y la expansión de gases se producen a escalas de tiempo variable y provocan movimientos de tierra superpuestos, deformaciones estáticas y dinámicas del terreno y alteraciones en la presión atmosférica.

 

A través de diferentes técnicas de observación sísmica entre las que se incluyen las de infrasonido, geodésicas y de seguiminto visual, los científicos del New Mexico Institute of Mining and Technology, realizaron una investigación multiparamétrica de una erupción que tuvo lugar en enero de 2009. El estudio reveló un aumento de la desgasificación, lo que incrementa la fuerza explosiva hasta el punto de elevar la superficie de la cúpula del volcán, durante múltiples pulsos eruptivos.

 

El Santiaguito, de aproximadamente 2.500 metros de altura y cuyo cráter está adherido al también volcán Santa María, es un tipo de volcán cónico denominado estratovolcán o volcán compuesto, al estar formado por múltiples capas de lava endurecida, fragmentos y cenizas volcánicas. Desde hace 80 años, lanza bocanadas de lava, gases y humo a diario. Las primeras actividades registradas se produjeron en 29 de julio de 1922. Desde 1975 ha incrementado su actividad. El interés científico se centra especialmente en conocer con exactitud los mecanismos de los procesos por lo que los volcanes lanzan a la atmósfera vapor de agua, gases, cenizas, rocas y lava, así como las consecuencias en la superficie terrestre que conllevan sus acciones, a través de este activo estratovolcán.