Ciencia España , Zamora, Miércoles, 06 de octubre de 2004 a las 18:22

Investigadores alemanes utilizan vacas de raza sayaguesa para recuperar un bovino extinguido en el siglo XVII

El objetivo es 'resucitar' el uro, un ancestro común a todas las razas europeas desapareció en Polonia en 1627

Andrea Rodríguez/DICYT Un equipo de investigadores alemanes que se plantearon en el año 1996 recuperar el bos primigenius, más conocido como uro, están utilizando desde entonces vacas de raza sayaguesa para conseguir su objetivo. El bos primigenius es, según los expertos, el ancestro común a todos los bovinos europeos, y todos los intentos que se han realizado hasta ahora para recuperarlo han resultado infructuosos. El jefe de Servicio de Salud Animal de la Delegación Territorial de la Junta en Zamora, José Emilio Yanes, colabora desde el principio en el proyecto, y recientemente ha sido premiado por el Colegio de Veterinarios de Zamora por un trabajo sobre el mismo.

Yanes ha asegurado a DICYT que el último ejemplar de uro desapareció en un bosque de Polonia en el año 1627. Desde entonces, el recuerdo de dicho animal permaneción en el olvido hasta, que entre 1925 y 1940, los hermanos Heck, naturalistas alemanes decidieron recuperarlo. “Determinaron que el mejor modo era cruzar el mayor número de razas posibles”, explica Yanes, y eso es lo que hicieron. Pero los resultados no fueron todo lo satisfactorios que esperaban. “El uro era un animal de una gran envergadura, de una gran fortaleza, con casi dos metros de altura y unos cuernos enormes. Y el animal que consiguieron los Heck, que actualmente está repartido por los zoológicos del mundo, se parece más a un bovino doméstico”, puntualiza el veterinario zamorano.

Pero en 1996 un grupo conservacionista llamado ABU (Asociación para la Conservación de la Naturaleza) trabajaba en la revitalización de las riberas de un río en la actual Westfalia y “se les ocurrió que podían introducir un animal que viviera allí de modo permanente para ayudar a levantar el ecosistema”, comenta Yanes. El animal elegido fue el uro de los hermanos Heck. Por casualidad, los investigadores consultaron un antiguo manual holandés de razas bovinas "y se dieron cuenta de que el uro no era así, que el conseguido por los naturalistas germanos en los años 40 no era el uro”. En ese momento comenzó su particular investigación por tratar de recuperarlo. En el libro aparecía la raza sayaguesa como una de las más antiguas y puras de Europa y decidieron partir de ella. “Curiosamente llamaron al Ministerio de Agricultura y Ganadería español, y allí les comentaron que la raza había desaparecido”, cuenta el veterinario. Afortunadamente en la Junta de Castilla y León les proporcionan una información más correcta y les ponen en contacto con José Emilio Yanes.


El equipo de científicos alemanes llegó por primera vez a la comarca de Sayago, en el Suroeste zamorano, en mayo de 1997. “Se quedaron muy sorprendidos cuando comprendieron que era cierto, que las sayaguesas aún existían”, cuenta Yanes. Y comenzaron su experimento particular con tres ejemplares hembras. Además se llevaron tambien una novilla de lidia de Salamanca. En julio de 2000 regresaron a por más vacas y en la casualidad prosiguen con los cruzamientos. El animal que han conseguido hasta ahora se parece más al bos primigenius, pero “de momento no han conseguido darle la altura que tenía”. La investigación, pues, continúa.