Ciencia Argentina , Santa Fe, Viernes, 12 de abril de 2013 a las 11:16

Investigadores trabajan en un prototipo de vacuna oral contra chagas

Se estima que existen más de 2 millones de afectados en Argentina y este número asciende a alrededor de 16-18 millones en Latinoamérica

UNR/DICYT  Un estudio de innovación y desarrollo se puso en marcha por investigadores de CONICET que buscan desarrollar en forma experimental una vacuna oral contra Chagas. El proyecto fue escogido entre ocho presentados y recibirá 800 mil pesos. El premio es una iniciativa conjunta público – privada entre CONICET y la compañía farmacéutica Sanofi que incentiva el trabajo innovador en el campo de enfermedades huérfanas para lograr avances tecnológicos en tratamientos, productos y diagnóstico orientados a Chagas, Malaria, Dengue, Leishmaniasis, Tuberculosis y Fiebre hemorrágica argentina.

 

Son dos científicos rosarinos y uno santafesino quienes desarrollarán un proyecto para diseñar y evaluar un prototipo de vacuna oral contra la enfermedad de Chagas utilizando un modelo murino. Se trata de Ana Rosa Pérez, del Instituto de Inmunología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR; Christian Magni, Instituto de Biología Molecular de Rosario (Conicet) y Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de UNR; e Iván Marcipar, de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de UNL.

 

Iván Marcipar es el encargado de diseñar y seleccionar antígenos con capacidad elevada de generar respuesta inmune. Christian Magni se ocupará de la construcción de un microorganismo- Lactococcus lactis- que exprese esos antígenos. Ana Pérez pondrá a prueba si esa bacteria que expresa los antígenos de Trypanosoma cruzi es capaz de generar inmunidad protectiva en ratones.

 

“Trabajamos con una bacteria que se utiliza para la producción de alimentos, el Lactococcus lactis, que es un microorganismo que es seguro para el consumo humano y que se utiliza en fermentaciones lácteas. Por otro lado, como es posible manipularlo puede ser utilizado para la expresión de proteínas de interés, en este caso el desarrollo de una vacuna oral o medicamentos a nivel de tracto gastrointestinal”, explica el Dr. Magni.

 

La bacteria, administrada en forma viva, sería la encargada de llevar el antígeno y el adyuvante durante el pasaje por el tracto gastrointestinal y de esa manera el sistema inmune lo reconocería y despertaría respuesta específica generando anticuerpos contra el parásito.

 

Chagas

 

Se estima que existen más de 2 millones de afectados en Argentina y este número asciende a alrededor de 16-18 millones de personas infectadas por el parásito Trypanosoma cruzi en Latinoamérica. Como no existen vacunas para la enfermedad, el método más eficaz para prevenirla es el control vectorial (de las vinchucas que transmiten el parásito).

 

En el caso de que una persona se infecte existen dos medicamentos para su tratamiento, benznidazol y nifurtimox. Ambos están discontinuados y no siempre es fácil obtenerlos. Como comenta Ana Pérez, quien trabaja con Chagas hace 15 años, “estos medicamentos tienen muchos efectos adversos y sólo tienen buenos resultados cuando el individuo infectado se detecta tempranamente y es tratado durante la fase aguda. Los niños generalmente se curan si son tratados a tiempo”. Sin embargo, la población que puede ser curada es relativamente pequeña. Por esto la importancia de un método preventivo, como una vacuna.

 

“No queremos sembrar falsas expectativas, creo que vamos a poder generar un grado importante de inmunidad contra el parásito en un modelo animal pero de ahí al desarrollo de una vacuna para humanos hay que transitar un largo camino”, sintetiza la investigadora.