Ciencia México , Tamaulipas, Miércoles, 25 de abril de 2018 a las 16:09

Investigan la convivencia de poblaciones cazadoras y recolectoras mexicanas con grupos sedentarios en Tamaulipas

Artículo del profesor José Antonio Caro Gómez, de la Universidad de Córdoba, y Genaro Álvarez García, de la Sociedad Espelológicas Geos (Exploraciones e investigaciones subterráneas)

Fundación Palarq/DICYT Un plan de colaboración entre equipos de investigación españoles y mexicanos adscritos, los primeros a las Universidades de Córdoba y Sevilla y la Sociedad Espeleológica Geos, y los segundos, al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tiene como fin desarrollar el Proyecto CumoT “Investigación geoarqueológica en Cuevas Mortuorias de Tamaulipas: análisis e interpretación de los restos materiales, bioculturales y paleoambientales”.

 

A través de la investigación geoarqueológica en diferentes cuevas situadas en la Sierra Madre Oriental en el estado de Tamaulipas (México), se afronta la indagación de los procesos inherentes a la ocupación estacional y permanente de grupos que desarrollaron la caza, pesca, recolección o cultivo de frutos y semillas, así como la identificación de diferentes poblaciones circunscritas al problema de la sedentarización en la zona. Desde un punto de vista cultural se trata de la denominada superárea cultural mesoamericana, donde se desarrollan elementos característicos del precerámico, recolectores cazadores llegados en los siglos XIII y XVI, que ocuparon cuevas y abrigos, así como grupos de economía productora agrícola.

 

Los trabajos realizados hasta el momento nos han posibilitado valorar las condiciones de los sitios, para seleccionar cuáles son potencialmente viables de nuevas intervenciones arqueológicas que permitan el objetivo general propuesto, esto es, caracterizar cronológica y bioculturalmente los restos humanos y materiales procedentes de cuevas mortuorias de Tamaulipas. A tal efecto se emplean técnicas osteológicas, espeleotopográficas y geoarqueológicas específicas, cuyos datos ayudarán a establecer la posible interacción de los grupos humanos asentados en el Noreste de México y su relación con el entorno natural.

 

En cuanto a la ubicación de los yacimientos analizados se pueden diferenciar dos grandes zonas, la del Valle de Tula, donde se han estudiado la Cueva de la Sepultura y la Cueva de Las Calaveras; y el entorno de Ciudad Victoria, en cuyo término municipal se han analizado otros dos sitios: la Cueva Escondida y el Abrigo/Cueva del Aniversario.

 

En las dos primeras se ha podido constatar la existencia de materiales arqueológicos que denotan una frecuentación humana por parte de grupos indígenas. Los primeros resultados cronológicos indican que, al menos, para una de ellas (la Cueva de la Sepultura) los numerosos restos óseos, así como fragmentos de textiles, cestería y cordelería se asocian a momentos del tercer milenio antes del presente (3.000 BP).

 

Organización social

 

Por su parte, el estudio de la cueva Escondida, además de proporcionar información sobre la organización social y las prácticas funerarias de diferentes secuencias culturales, ofrece datos sobre otros aspectos de interés bioantropológico como pueden ser las características físicas y morfológicas de sus miembros. Su investigación sistemática permite obtener muestras para realizar estudios comparativos con la información obtenida en otras cuevas ubicadas al Suroeste de Tamaulipas.

 

Durante la última campaña de 2017 se recabaron datos geomorfológicos de la formación de la cavidad y del depósito arqueológico que contiene, a través de análisis sedimentológicos y geoarqueológicos. Ahora bien, la mayor parte del esfuerzo se ha dedicado al estudio espeleométrico, es decir, a la toma de medidas y realización de una cartografía detallada de la misma, para poder situar adecuadamente los hallazgos arqueológicos de las excavaciones. Con los datos obtenidos se ha procedido a la elaboración de un plano de planta, un plano de alzado desarrollado y ocho foto/secciones. El plano de planta incluye el contorno de la cavidad, los rellenos detríticos y clásticos, estaciones topográficas y nombre de las mismas, poligonal, datos topométricos, escarpes, líneas de inserción de las secciones y sentido de las mismas. El plano de alzado desarrollado tiene los mismos contenidos, pero incluye el buzamiento de los estratos. Las secciones tienen el contorno, los rellenos, estaciones topográficas y nombre de las mismas, datos topométricos, buzamiento de estratos y líneas de enlace.