Ciencia España , Valladolid, Miércoles, 08 de enero de 2014 a las 18:12

Un sistema informático predice el riesgo de ruptura del aneurisma de aorta abdominal

Investigadores del Hospital Clínico, de la Universidad de Valladolid y de Cartif desarrollan y patentan un software que indica en qué casos el aneurisma puede romperse

Cristina G. Pedraz/DICYT El aneurisma de aorta abdominal es problema relativamente frecuente, que consiste en la dilatación de esta arteria a nivel del abdomen. Cuando esta dilatación alcanza aproximadamente los tres centímetros empieza a considerarse patológica y es necesario vigilarla para prevenir complicaciones. Según el consenso científico internacional en esta materia, cuando la dilatación llega ya a los cinco o cinco centímetros y medio o crece rápidamente requiere tratamiento, que se basa fundamentalmente en la cirugía. De esta forma se trata de evitar la principal complicación de esta patología, la ruptura del aneurisma, en cuyo caso las posibilidades de supervivencia son escasas.


Investigadores del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, de la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Valladolid y del centro tecnológico Cartif, ubicado en el Parque Tecnológico de Boecillo, han desarrollarlo un programa computarizado que ayuda a prevenir la ruptura del aneurisma de aorta abdominal. Se basa en un algoritmo matemático que permite predecir en qué casos el aneurisma puede romperse, de forma que ayuda al personal médico en la toma de decisiones respecto al tratamiento adecuado para cada paciente.


Como explica en palabas recogidas por DiCYT el jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Clínico, Carlos Vaquero, “hemos intentado conseguir un sistema computarizado que utilice herramientas estándar, las que manejamos habitualmente en el hospital como es el Angio-TAC (un método de imagen que permite el estudio detallado de los grandes vasos sanguíneos) y que nos puede servir para predecir la ruptura del aneurisma de aorta abdominal”.


El sistema consta de tres módulos diseñados para procesar toda la información sobre cada paciente e integrarla mediante un modelo que incorpora la interrelación de los factores biomecánicos de diferentes naturalezas (biológicos, estructurales y geométrico) y escalas (temporal y dimensional), con el objetivo de calcular un indicador numérico y personalizado del riesgo de ruptura.


Así, a partir de los datos procedentes del Angio-TAC (herramienta que se emplea para realizar el seguimiento periódico de estos pacientes), como la longitud del aneurisma, el grosor, la carga o el estrés que soporta la pared del vaso sanguíneo, el sistema estima el riesgo de ruptura en cada paciente.

 

“Todos los datos cuantificables nos permiten realizar reproducciones virtuales de los aneurismas y sobre todo detectar aquellos lugares que tienen más riesgo de ruptura. El sistema los manifiesta en una escala de colores, desde colores más suaves a colores más intensos, que son los que indican las zonas que más riesgo tienen”, señala Vaquero, quien añade que se trata de una herramienta de apoyo a la clínica asistencial que tiene además otros objetivos secundarios como son “disminuir el coste de las inspecciones periódicas y evitar realizar exploraciones que a veces son innecesarias”.


El experto destaca que el sistema, que se encuentra en proceso de patente, es un ejemplo de colaboración con otras áreas de conocimiento y aplicación práctica a nivel asistencial. El trabajo se ha presentado durante las segundas Jornadas sobre Investigación Médica Traslacional que organiza la Unidad de Apoyo a la Investigación del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.