Ciencia México , México, Lunes, 28 de abril de 2014 a las 14:11

Diseñan un nuevo tratamiento para cáncer de próstata y hueso

La terapia basada en radio 223 se aplica vía intravenosa para destruir células tumorales sin afectar tejidos sanos

AGENCIA ID/DICYT El Instituto Nacional de Cancerología (INCan) de la ciudad de México anunció una nueva alternativa de tratamiento con medicina nuclear para tratar a pacientes con cáncer de hueso, y de próstata con metástasis (propagación de la enfermedad por células cancerígenas) en el esqueleto en etapas avanzadas y terminales, comentó Enrique Estrada Lobato, jefe del Departamento de Medicina Nuclear del INCan.


La terapia correspondiente podría estar disponible desde junio próximo y está basada en radio 223, al emplear la radiación de partículas alfa que se introducen en el cuerpo vía intravenosa para su incorporación a los huesos, con ayuda de un transportador que combina la energía atómica con el calcio, hasta llegar al sitio específico donde se localizan las células tumorales, para destruirlas sin tocar órgano, hueso y tejido sano, a diferencia de la quimioterapia o radioterapia.


El también presidente de la Asociación Latinoamericana de Sociedades de Biología y Medicina Nuclear dijo que con la inclusión de esta terapia se sumará a la iniciativa del INCan para fortalecer y atender a más pacientes con los servicios que ofrece esta especialidad. Por ello el Instituto recientemente construyó un edificio destinado para esta especialidad, que cuenta con laboratorio y artefactos especiales que trabajan con radiología.


El éxito del tratamiento radica en la similitud de las propiedades químicas de los huesos con el emisor alfa para ser absorbidas metabólicamente y después concentrar la radiación en la matriz ósea de las células cancerígenas, para después causar la muerte de las mismas al momento de romper la doble cadena del ADN.


Esto sucede porque “el cuerpo humano no distingue cuando se recibe calcio, radio, bario o estroncio, que son elementos pertenecientes al grupo de los alcalinotérreos, por lo cual todos son asimilados de la misma manera y se puede lograr el funcionamiento de la terapia con radio 223”, explicó Enrique Estrada Lobato, quien también es presidente de la Federación Mexicana de Medicina Nuclear y Biología.


Además, este medicamento mantiene un perfil de seguridad muy alto, porque tiene un rango de acción más pequeño y controlado que la terapia regular; es por ello que las reacciones adversas como constipación, vómito, náusea, fatiga o dolor muscular son prácticamente inexistentes y, lo más importante, no daña la médula ósea ni provoca caída de cabello, lo que a su vez ofrece una mejor calidad de vida para el paciente.


Por ahora su uso se reserva para tratar el cáncer en el hueso por la similitud del radio 223 con el calcio, y se incorpora como una alternativa para el cáncer de próstata con metástasis donde “la terapia incluye seis ciclos para ser completado, no hay curación oficial, pero si una mejor calidad de vida”, enfatizó Estrada Lobato.


Este nuevo medicamento ofrece una prolongación de vida a pacientes terminales, ya que anteriormente cuando se presentaba esta situación sólo era posible disminuir el dolor causado por el cáncer, pero sin curarlo.


“La terapia con emisores alfa de radio 223 ha presentado resultados prometedores en la eliminación de células cancerígenas, además es relativamente segura y no se tienen que implementar medidas de seguridad radiológicas complicadas para inyectársele al paciente, ya que es muy práctico”, comentó el también director general de Imagen Molecular de México.


Por ahora el medicamento ya se comercializa en Estados Unidos, Australia, Canadá. En cuanto a México, sólo se esperan las últimas resoluciones de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para iniciar su venta en junio próximo