Ciencia Argentina , Santa Fe, Viernes, 24 de octubre de 2014 a las 10:27

Cómo la tecnología cambió el running

Corredores profesionales y amateurs utilizan desde hace unos años indumentaria de punta y diferentes dispositivos para mejorar sus rendimientos. Un deportólogo de la UNL explica cómo los chips revolucionan este deporte

UNL/DICYT Atletas profesionales y amateurs utilizan desde hace unos años diferentes tecnologías de información que les han ayudado a mejorar sus entrenamientos y resultados. No queda fuera el running, actividad que se ha desprendido de las carreras de medio fondo y fondo, donde los últimos avances están presentes.

 

“En el caso del entrenamiento profesional la utilización de nuevos tests de VO2 (volumen máximo de oxígeno) conlleva la utilización de instrumentos y softwares específicos que permiten tener resultados exactos en un breve período de tiempo, facilitando la planificación del entrenamiento de los atletas. Lo mismo ocurre con las máquinas de entrenamiento, que obtienen información sobre ritmo cardíaco, capacidad aeróbica, distancia recorrida, VO2 y resistencia mientras el atleta se entrena. También los cardio tacómetros se han transformado en una herramienta muy útil para el corredor que se entrena a conciencia o debe mantener una determinada intensidad por cuestiones de salud”, explicó Javier Villarreal Doldán, capacitador en Ciencias del Deporte de la Dirección de Deportes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).

 

Pero las tecnologías las usan también los atletas amateurs, quienes obtienen información sobre su capacidad y aptitud física para realizar actividades de mediana intensidad, añadió.

 

Ropa y zapatillas de punta

 

Uno de los ámbitos donde la tecnología ha hecho punta es en la indumentaria, donde las empresas que comercializan productos deportivos han centrado su atención: “Por ejemplo, la firma Under Armour, con sede en Baltimore, Maryland (USA), se ha especializado en la fabricación de vestimenta deportiva que facilita la absorción y evaporación de la transpiración para mantener al ‘atleta fresco, seco y liviano’. La indumentaria lanzada es específica para la práctica deportiva en climas fríos (HeatGear, que mantiene la temperatura corporal a pesar del clima), cómo así también en altas temperaturas (ColdGear, que lo mantiene fresco y seco, y AllseasonGear, cuándo se da entre temperaturas extremas), continuó el especialista.

 

Según agregó, el calzado es otro ejemplo de cómo la tecnología ha influenciado el running, ya que las nuevas zapatillas ultra livianas para maratón difieren bastante de las primeras que diseñaron Adi Dassler (Adidas) y Bill Bowerman (Nike) hace mas de medio siglo.

 

“Hoy en día la selección de zapatillas se debe realizar en función del peso, forma de correr, experiencia y superficie en la que se realiza la actividad. En función de ello, se puede elegir entre zapatillas que tengan sistema de amortiguación en el talón, sobre todo para principiantes, cómo cámaras de aire, por ejemplo. También se debe tener en cuenta en función de la pisada del corredor (pronadora o supinadora), qué tipo de plantilla se debe utilizar en el calzado o zapatillas mucho más livianas para aquellos que tienen un poco más de experiencia en maratón, con una técnica adecuada”, contó.

 

A la vez, Villarreal Doldán resaltó que los avances tecnológicos han permitido que atletas paraolímpicos puedan competir en carreras de velocidad, medio fondo y fondo. “El caso más conocido es el del corredor sudafricano Oscar Pistorius, quien compitió en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con prótesis conocidas como ‘Flex Foot Cheetah legs’ (piernas de cheeta), fabricadas en fibra de vidrio”, ejemplificó.

 

 

 

Explosión de chips

 

Además, comentó Villarreal Doldán, la experiencia de correr se volvió mucho más interesante luego de que Steve Jobs presentara, el 22 de octubre del 2001, el famoso IPod. A partir de allí, la explosión de reproductores de Mp3 y accesorios fueron un complemento perfecto para el corredor. “Tan importante fue la aparición del Ipod en la práctica deportiva, que las grandes empresas que comercializan calzado han realizado contratos con los fabricantes de reproductores, cómo Apple, para contribuir a que la experiencia del corredor, sea satisfactoria desde una perspectiva integral. Así pues, quienes compran un par de zapatillas Nike running tienen la opción de tener Nike+, que con un pequeño chip en la plantilla le envía información al Ipod del corredor y le indica la distancia recorrida, calorías quemadas y tiempo de actividad y resultados en función de metas preestablecidas. Una aplicación parecida lanzó también Adidas (MyCoach)”.

 

Por otro lado, en los eventos deportivos masivos se están utilizando también chips para medición del tiempo y cronometrar de llegada, que permiten obtener información precisa del tiempo de actividad pasando por las estaciones de cronometraje, además de que cada atleta tiene su identificación en el dispositivo. Estos dispositivos se colocan en el tobillo o calzado y tienen la característica de ser descartables, apuntó Villarreal Doldán, quien es posgraduado en Estudios Olímpicos y Gestión Deportiva.

 

Además, la explosión de smartphones y redes sociales han generado que uno se encuentre con la posibilidad de obtener la cantidad de calorías quemadas en función del peso y la talla, distancia recorrida y tiempo, todo utilizando una aplicación gratuita en el celular. “Son ejemplos las aplicaciones Running, Runtastic o Runnkeeper. Los resultados pueden ser difundidos luego en las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, por nombrar algunas. Así, la práctica del running ‘se comparte’ a través de Internet”, enumeró.

 

“Como se puede observar, estas tecnologías sirven tanto para el atleta de elite, como para el corredor amateur, lo que permite que más gente se vuelque a la actividad. Al ser más masiva, el mismo mercado busca constantemente innovar. Aquí es donde las tecnologías de la información y la comunicación tienen un papel fundamental, no sólo para el cuidado, mantenimiento y mejoramiento de la salud”, finalizó Villarreal Doldán.