Ciencia Costa Rica , Guanacaste, Viernes, 15 de marzo de 2013 a las 09:44

Nicoya continúa en movimiento

Seis meses después del terremoto la tierra no ha dejado de moverse, lo que significa que esta zona de subducción continúa su proceso de acoplamiento y liberación de energía

UNA/DICYT Seis meses después del terremoto de Nicoya del 5 setiembre del 2012, la tierra en Guanacaste no ha parado de moverse. Hasta la fecha se registran un poco más de cinco mil réplicas, lo que significa que la zona de subducción continúa su proceso de acoplamiento y liberación de energía. Así lo indicó Marino Protti, sismólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica, de la Universidad Nacional (OVSICORI-UNA).

 

Protti aseveró que física y técnicamente el sismo sigue ocurriendo, en vista de que la península sigue con su desplazamiento en la dirección opuesta a lo que fue la carga intersísmica y hasta que de nuevo no se vea el acoplamiento de la falla y el empuje de la península hacia el noreste, no se puede decir que inicia un nuevo periodo sísmico.

 

“La densa red de estaciones permanentes y continuas de GPS nos permitió asegurar que la mayor parte de la ruptura de deslizamiento ocurrió por debajo de la península de Nicoya. Además, identificamos dos sismos premonitores al evento principal relativamente pequeños que ocurrieron entre dos y cuatro segundos costa afuera”, explicó el científico.

 

En cuanto al análisis de los datos generados por el evento de Nicoya, Protti detalló que se cuenta con el apoyo de diversos centros de investigación de reconocido prestigio mundial que en este momento colaboran en el procesamiento de los datos de GPS; entre ellos el Instituto Tecnológico de Georgia, en Atlanta, la Universidad del Sur de Florida, en Tampa y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. De igual forma, el OVSICORI-UNA, junto con la Universidad de California, en Santa Cruz realiza las inversiones del terremoto; es decir, los modelajes de ruptura y las características del desplazamiento en la falla.

 

El investigador del OVSICORI recalcó que el área de la falla que se deslizó con el evento principal ronda el orden del 50% y que aún queda un parche significativo costa afuera sin deslizar.

 

Agregó que el hecho de que el evento del 5 de setiembre tuviera un comportamiento atípico en cuanto a las réplicas, indica que aún existe una parte de la falla que se encuentra acoplada. Esto se explica con el principio de la ley de Omori, que es una relación empírica para la decadencia temporal de tasas de réplicas, la cual plantea que si se tiene por ejemplo un terremoto de magnitud 7.6 se debería contar al menos con diez réplicas de magnitud 6.6, cien de 5.6, mil de 4.6 y diez mil de 3.6.

 

Según Protti esto no ocurrió con el terremoto de Nicoya, pues únicamente se tiene una réplica de 6.4 y apenas cuatro réplicas entre 5.0 y 5.6, lo cual podría interpretarse como que la ruptura del 5 de setiembre no fue lo suficientemente eficiente como para propagarse en toda la falla.

 

Puntualizó que es normal que se activen varias fallas locales al interior del país producto del evento principal del 5 setiembre, lo cual se ha manifestado por medio de enjambres sísmicos que podrían mantenerse durante mucho tiempo.

 

“La densa red de estaciones permanentes y continúas de GPS nos permitió asegurar que la mayor parte de la ruptura de deslizamiento ocurrió por debajo de la Península de Nicoya”, comentó Marino Protti del OVSICORI-UNA.