Ciencia Costa Rica , Costa Rica, Lunes, 16 de diciembre de 2013 a las 10:13

Patrones de consumo contribuyen a propagación del dengue en Costa Rica

Así lo aseguró el coordinador del Programa de Investigación de Políticas de Salud Pública de la UCR, Luis Bernardo Villalobos Solano

UCR/DICYT Hasta el momento, el problema de la epidemia de dengue que ataca al país solo se ha abordado desde un enfoque biológico. Pero debe combatirse desde una perspectiva más ambiental y social, que involucre a diferentes sectores de la sociedad. Así lo aseguró el decano de la Facultad de Medicina y coordinador del Programa de Investigación de Políticas de Salud Pública de la Universidad de Costa Rica (UCR), el Dr. Luis Bernardo Villalobos Solano.


El investigador recalcó que la epidemia de dengue en Costa Rica es producto de los patrones de consumo excesivo que han adoptado los costarricenses en los últimos tiempos, aunados a una mala planificación en el manejo de los desechos de los envases plásticos y estereofón, producto de ese consumo.


Envases al garete


Estos envases que van a parar a los ríos, a terrenos baldíos o patios de las casas, son los que acumulan agua estancada, donde se reproduce el zancudo Aedes aegypti, transmisor del virus del dengue que provoca fuertes dolores de cuerpo, fiebre y, en algunos casos, hasta la muerte.


El especialista insistió en que, como en nuestro país no está regulado el uso de envases desechables, “tenemos que realizar campañas que generen conciencia en toda la población de que todos los envases son potencialmente contaminantes del ambiente y sirven como criaderos de zancudos, si no son correctamente desechados”.


El Dr. Villalobos señaló, a manera de ejemplo, que la ciudad estadounidense de Miami “tiene todas las condiciones para que haya dengue. Pero ¿Por qué Miami no tiene tantos casos de dengue como Costa Rica? Obviamente porque hay otras condiciones de vida, hay otros patrones en términos de manejo de residuos etc., que hacen que en esa zona los riesgos se minimicen”.


En ese sentido, enfatizó que en nuestro país, “tenemos que minimizar riesgos para librarnos de esa enfermedad, que podríamos erradicar si los costarricenses cambiamos los patrones de consumo”. Aclaró que para ello se debe involucrar a toda la sociedad, incluyendo a las comunidades y no solo a las instituciones de salud.


Así lo dio a conocer el experto el lunes 21 de octubre, en el programa radiofónico de la Viicerrectoría de Investigación “En la Academia” , el cual se puede escuchar en el Portal de la Investigación.


En su intervención, el especialista destacó que, de enero a setiembre del 2013, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha gastado más de $ 28 millones, que equivalen a unos ¢ 14 mil millones. “Con ese dinero se pudieron haber construido 600 consultorios médicos comunitarios o 600 casas de clase media. Con el dengue, al país se le están yendo los recursos por la alcantarilla.”


Debate de expertos


El Dr. Villalobos es también el coordinador de la Comisión Institucional para la Atención del Dengue de la UCR, la cual realizó un debate sobre “El deterioro ambiental y acción multisectorial: lecciones aprendidas a partir de la epidemia del dengue”. La actividad se realizó el 9 de octubre a en el auditorio del LANAMME-UCR en la Ciudad de la Investigación de esta Universidad.


Expertos en la materia de la UCR, compartieron los resultados de sus investigaciones sobre el dengue con autoridades nacionales de salud, como el Dr. Daniel Quesada, coordinador de la Comisión Institucional para la Atención del Dengue de la Caja del Seguro Social, el Lic. Gustavo Lara Barquero, Gestor Ambiental, Municipalidad de Montes de Oca y la Dra. María Ethel Trejos, de la Dirección de Vigilancia del Ministerio de Salud.


En dicho encuentro, la Dra. María Ethel Trejos coincidió con las apreciaciones del Dr. Villalobos en el sentido de que factores ambientales y sociales han sido decisivos en la propagación del mosquito Aedes aegypti y en la persistencia del virus del dengue.


Entre los ambientales señaló la altitud, la temperatura, las lluvias y la humedad. Entre los sociales mencionó el acceso a los servicios de salud, el manejo del agua y las malas condiciones habitacionales.
Esta situación se agrava por el desinterés de la población y la poca coordinación interinstitucional en la lucha contra la enfermedad.