BGA/DICYT La Comunidad de Castilla y León redujo en 2003 los casos de legionella en un 30% respecto al año anterior. El año pasado se contabilizaron 49 casos, mientras que en 2002 ascendieron a 69. La región se encuentra además por debajo de la media nacional, con un porcentaje de 1,97 casos por cada 1.000 habitantes frente a los 2,95 estatales.
Desde la Junta de Castilla y León se responsabiliza de estos datos a la puesta en marcha del Plan Regional de Prevención de la Legionelosis, que ha permitido realizar un total de 419 inspecciones en las torres de refrigeración y condensadores evaporativos de los 407 establecimientos censados, que contienen un total de 1.188 instalaciones que aerosolizan agua.
Las labores de inspección son desarrolladas por la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria, entidad que puede, en caso de infracción, imponer las correspondientes medidas sancionadoras.