Ciencia España , Zamora, Jueves, 17 de abril de 2008 a las 12:08

Tábara y Sanabria albergan sendos asentamientos de la Edad de Hierro

Arqueólogos zamoranos obtienen resultados de los trabajos realizados el pasado verano

Andrea Rodríguez/DICYT Los investigadores zamoranos José Carlos Sastre Blanco y Óscar Rodríguez Monterrubio han probado la existencia de asentamientos de la Edad de Hierro en los castros de El Castillón, en Santa Eulalia de Tábara, y Peñas de la Cerca, en Rionegrito de Sanabria. Durante el pasado mes de agosto se llevaron a cabo las primeras actuaciones arqueológicas del Proyecto de Investigación y Difusión del Patrimonio Arqueológico Protohistórico de la Provincia de Zamora, que ahora ya cuentan con los correspondientes análisis del laboratorio, y que proseguirán el próximo verano.

 

En el castro sanabrés de Peñas de la Cerca, el equipo realizó un estudio de su sistema defensivo. Para ello, excavaron parte de la muralla y prospectaron y documentaron las características de sus construcciones defensivas, llegando a la conclusión de que el asentamiento "había estado rodeado por una triple muralla", mientras que la zona habitable se situaba en la zona más elevada. En esta zona interior fueron documentadas, gracias a la cerámica encontrada, dos fases de ocupación fechadas en la Edad del Hierro. "Allí encontramos muestras más que fiables de estructuras construidas con madera gracias a la aparición de diversos hoyos de poste", explican los investigadores. En este enclave sanabrés se recuperó "la típica cerámica del Hierro realizada a mano, así como industria lítica, donde encontramos diversos molinos barquiformes, que les permitían moler los diferentes cereales y frutos", señalan.

 

Más tarde, el equipo organizó la excavación de El Castillón, situado en Santa Eulalia de Tábara. En esta ocasión, la investigación se centró en dos aspectos: las características del poblamiento y la importancia del arte esquemático asociado a este castro. El trabajo comenzó en una estructura de planta circular próxima a la muralla norte, a la que se adosaba, a su vez, otra estructura de características similares. Tras estos trabajos, los arqueólogos vieron que este lugar era un centro de procesamiento metalúrgico.

 

Otro área de excavación se situó al Suroeste del poblado y sacó a la luz los restos de un muro que perteneció a una estructura de grandes dimensiones. Entre los materiales hallados sobresale una "bella pieza lítica correspondiente a una pesa de telar". También se hallaron cerámicas decoradas del tipo de las sigilatas hispánicas tardías. Además, estudiaron los sistemas defensivos, y comprobaron que El Castillón contaba con una muralla que rodeaba todo el castro, de más cuatro hectáreas. Los trabajos de este equipo de arqueólogos, que han estado apoyados por la Fundación Científica Caja Rural, se pueden seguir en internet a través de http://zamoraprotohistorica.blogspot.com.

 

Centro metalúrgico entre los siglos III y V

Los materiales recogidos en verano por los arqueólogos en El Castillón han sido analizados por José Antonio Criado, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, y el laboratorio de estudios de Materiales de la misma universidad. El resultado es que se trataba de "escorias de hierro procedentes del procesamiento de este material, es decir, de una fragua". La cerámica que se encontró fue datada en época tardoantigua, entre los siglos III y V de nuestra era, pero los investigadores afirman que no se puede desdeñar una ocupación más antigua para este yacimiento. "Podemos adjuntar datos que nos lleven a la Edad de Hierro o del Bronce, como las figuras esquemáticas que encontramos asociadas al yacimiento".

Muy próximo a este castro se localizó, este verano, otro abrigo con una importante muestra de arte esquemático basado en representaciones antropomórficas y digitaciones pintadas en rojo sobre la pared de cuarcita. Los cálculos de los investigadores apuntan también a que la muralla de este asentamiento, de sillares regulares de cuarcita, podría haber medido unos 10 metros y tendría dos puertas de acceso. Además, han hallado varias casamtas adosados, en los que se apostaban las tropas, así como un bastión, todo ello posterior a la propia muralla.